sábado, 23 de abril de 2016

Galletas en honor a Frida Khalo

¡Estoy harta!

¡Hartisima de los días de lluvia, de los días grises y de tanta nube!

¿Que que pasa? Pues pasa que como me estoy obsesionando con las fotos que hago para enseñároslas en el blog y dependo mucho de la luz solar pues no he podido hacer unas fotos en condiciones hasta hoy. Yo no tengo focos ni lamparas de esas especiales para la fotografía, me apaño con una ventana grande que tengo en el salón y poco mas.

¿Ahora entendéis mi mosqueo? Si no hay sol, no hay luz para las fotos y si no tengo luz pues me sale una birria que me he propuesto no hacer, Vamos ¡UNA CACA DE LA VACA!

Por si os interesa el mes que viene es mi cumpleaños... Sólo os lo dejo caer como dato eeee...

Bueno, después de desahogar mi frustración con vosotros aquí os dejo las galletas que llevan dos días a la espera de poder ser lucidas.





He de deciros que me ha costado mucho mantenerlas vivas porque mi chico no hacía más que preguntar si se las podía comer ya jajaja.

Sé que las veréis un poco raras, pero ahora mismo os explico porque son así. Resulta que no tengo ni idea de arte, ¡ni pajorela! Y mira que mi amiga Merche, que es una gran pintora, intenta ilustrarme por todos los medios e intenta potenciar mis paupérrimas habilidades dibujantes, pero aún así nunca me e parado a aprenderme los cuadros de nadie.

Hasta que conocí a Frida Khalo, para quien no la conozca, Frida era una mujer un tanto especial, se empezó a dedicar a la pintura después de tener un accidente que casi la mata, y como tenia mucho tiempo libre, mientras que se recuperaba pues se entretenía pintando cuadros, lo cual la vino estupendamente para saltar a la fama mejicana del S.XX.

Todos sus cuadros son muy extraños, tenia una obsesión enfermiza con su marido, Diego Rivera, otro pintor de la época, y en casi todos sus cuadros sale Diego aunque sea en pequeñito. El detalle mas destacable de Frida era su unicejo, sus flores en el pelo, labios pintados y cierto bigotillo, ¡y debía estar muy orgullosa de su aspecto porque nunca se depiló!

A día de hoy vas así por la calle y mas de uno seguro que te diría alguna barbaridad, sin embargo a ella le daba igual, bien porque le gustara o bien por hacer algún tipo de protesta contra algún estereotipo de que la mujer no tiene que tener ni un pelo de tonta. ¡Sea como fuere la cosa es que me encanta ese aspecto de ella!

Uno de sus retratos favoritos para mí es el de las mariposas.

Creo que este cuadro no lo pinto ella, pero aún así me encanta.


Así que con estas galletas la he querido dar un homenaje, poniendo lo mas representativo de ella, sus flores, su uniceja y sus labios pintados siempre.


¿Os animáis a hacer algún dulce inspirado en algún cuadro o artista?

Ciao!

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